
A mayor inversión, mayor tasa aeroportuaria: esa parece ser la idea principal del nuevo proyecto de ley de modernización del sistema aeroportuario. La norma se basa en el principio de que se pague más por volar desde los aeropuertos de Madrid y Barcelona, que son los que han recibido más inversiones del Estado.
Así, el borrador establece cinco categorías de aeropuertos en función del número de pasajeros que estos transportan anualmente. En el primer nivel, únicamente se engloban Barajas y El Prat, según dice explícitamente la ley, con las tasas más altas, pero independientemente del tráfico que estos tengan, están en el primer grupo debido a la gran cantidad de inversión recibida. En el segundo grupo, estarán los centros de más seis millones de pasajeros anuales. En el tercero, los aeropuertos de entre seis y dos millones de viajeros; en el cuarto, los de más de 500.000 usuarios; y, en el último, el resto de centros, que tendrán las tarifas más bajas.
En el actual sistema, ya se establecen varias categorías de aeropuertos con precios distintos. La diferencia es que, en Madrid y Barcelona, se pagan las mismas tarifas que en los otros trece grandes aeropuertos de Aena, como Mallorca o Tenerife.
El objetivo del Gobierno es que las aerolíneas y los pasajeros (hay algunas tasas, como la de seguridad, que se incluyen en el precio de los billetes) paguen en función del coste de la infraestructura. La ampliación de Barajas costó 6.000 millones de euros y la de El Prat alcanzó los 3.000 millones. Este ímpetu inversor ha elevado la deuda de Aena hasta los 12.000 millones de euros. La sociedad no se nutre de los Presupuestos del Estado, sino que se financia autónomamente.
Esta filosofía también ha llevado al ministerio de Fomento a introducir en el proyecto de ley un coeficiente corrector en las tasas de aquellos aeropuertos cuyo volumen de inversión por pasajero supera la media de la categoría en la que está englobado. Es decir, los centros que hayan recibido mucho dinero y no capten los viajeros suficiente para rentabilizarlo elevarán sus precios El coeficiente corrector varía del 5% al 20%.





